Nadie, excepto Rex.
Cuando Leonie trabajaba en el portal de su casa, Rex empezó a señalar que había encontrado algo, a Leonie le preocupaba que hubiese encontrado alguna serpiente o algo parecido y al llamarle para que regresara, Rex traía consigo a la pequeña cría marsupial, depositándola a sus pies.
"Obviamente el perro sabía que la cría seguía con vida en el interior del marsupio y de alguna manera consiguió sujetarla cuidadosamente por el cuello y traerla hasta mi", cuenta Leonie.
Sorprendentemente, el perro, que es un cruce entre Pointer Alemán de Pelo Corto y de Pelo Grueso o de Alambre, era tan cariñoso con la cría que los dos permanecían completamente tranquilos e inalterables.
La cría no sentía miedo y se acercaba a Rex dando saltos. Rex respondía olisqueando y lamiendo al pequeño canguro que llevará el nombre de Rex Jr. en honor de su salvador.
Actualmente la cría recibe los cuidados necesarios en Jirrahlinga Wildlife Sanctuary junto a otra cría huérfana, cuando tenga 9 meses de edad será trasladado a una propiedad cercana a Bells Beach, donde fue encontrado; con el objetivo de introducirle gradualmente a la vida salvaje a los 18 meses de edad.
La directora del centro, Tehree Gordon, se mostraba sorprendida por aquel vínculo de confianza entre ambos animales, añadiendo: "Es una lección a tener en cuenta, los perros pueden ser criados en un ambiente familiar y al mismo tiempo ser respetuosos con la vida silvestre, tan sólo hay que enseñarles lo que está bien o mal."
Fuente: Mioplanet.org.